La importancia de la labor del capellán militar
05/07/2019

LAS ETNIAS EN LA ARAUCANÍA

POR

BGR. GABRIEL ALLIENDE FIGUEROA

Miembro académico

INTRODUCCIÓN

A partir del siglo XX y su continuación al XXI, se ha tratado de reivindicar los derechos ancestrales de la etnia Mapuche por sobre otras etnias, incluso por sobre la etnia madre que es la araucana, buscando posesionarla en un extenso territorio que iría desde el norte el valle del Aconcagua, habitado por Picunches o Picones y por el sur la isla de Chiloé territorio de Huilliches. Este pensamiento no es compartido por los cronistas, historiadores chilenos tradicionales y las múltiples obras escritas durante los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX.

Los aborígenes “Promaucaes”, que significa pueblos libres de dominio extranjero, no conformaban una sola etnia, sino que eran varios pueblos aborígenes ubicados en diferentes y sucesivos valles hacia el sur; esa expresión viene desde los tiempos de la invasión Inca.

Las expresiones araucano y mapuche fueron recogidas desde el ámbito de los distintos escritores sacerdotes y soldados del reino. La constante española fue denominar a los pueblos de la raza original chilena por su lugar de origen. Así don Alonso de Ercilla le canta al pueblo que habitaba el Arauco, pueblo conformado por una gran variedad de tribus y algunas etnias.

DE LOS PRIMEROS CRONISTAS DEL REINO DE CHILE

Un valioso documento sobre la historia de Chile es la “Crónica y relación copiosa y verdadera de los reinos de Chile (1558)” de Gerónimo de Vivar, cuyo manuscrito fue descubierto en España en momentos de la guerra civil. Otro cronista importante fue el maestre de campo Alonso González de Nájera con su obra “Desengaño y reparo de la guerra del reino de Chile”, del año 1607, reeditada por José Toribio Medina el año 1889. Otra fuente del periodo la encontramos en la “Histórica relación del reino de Chile” del padre Alonso de Ovalle del año 1646. “Todas las cosas que han acaecido en el Reino de Chile y de quienes lo han gobernado 1536-1575” de Alonso de Góngora y Marmolejo relata la conquista de Chile al igual que la “Crónica del Reino de Chile” escrita por el capitán Pedro Mariño, que llega a Chile el año 1551, y que actualmente podemos leer en la colección de historiadores del reino de Chile.

HISTORIOGRAFÍA SOBRE LOS ABORÍGENES DEL REINO DE CHILE

Quienes escribieron durante el siglo XVI fueron soldados o sacerdotes al servicio de España. Sus referencias hacia los pueblos originarios son simplemente “indios”, lo cual es coherente con el viaje de Colón a las Indias. La descripción de la rebelión general que culmina en Curalaba el año 1598 incluye a pueblos originarios de diversas localidades, hoy ciudades, tales como Valdivia, Imperial, Villarrica, Osorno y Angol, lugares habitados por las distintas etnias. Sin importar ello, solo fueron considerados como indios sin que aparezcan las identidades de huilliches, puelches, araucanos, mapuches, pehuenches.[1]

La correspondencia oficial de la capitanía general con la Corona mencionaba básicamente temas administrativos, lugares, organización territorial, logística, partes de fuerzas hispanas, rendiciones de cuentas y algunas solicitudes, pero en relación con los originarios, no relataban identificaciones.

Una mención de Luis Góngora y Francisco Fernández del 6 de enero de 1604, sobre los indios del reino, hace aparecer a los “Coyuncheses y Gualquis” en las provincias de Tucapel y Arauco, en el fuerte de Cateray en la guerra de Arauco, como la primera visión de identificación de etnias [2]

En el análisis de las fuentes históricas, se observa la tendencia de nombrar a los aborígenes por el sector donde habitan, lo que nos puede llevar a pensar que los habitantes del Arauco eran simplemente “araucanos”. Esto es reforzado por una fuente que define y sindica a los araucanos como la única fuerza indígena capaz de expulsar a los incas, mientras que las etnias al norte del río Aconcagua en Chile se dejaban dominar y se mezclaban con el invasor. En las proximidades del río Maule, los Araucanos combatieron contra los incas durante 3 días, con grandes bajas por ambos bandos. [3]

Al norte de Coquimbo hubo una lengua derivada de los quechuas y aimaras. En la descripción que hace José Toribio Medina en los aborígenes de Chile, texto basado en múltiples fuentes extranjeras como memorias antropológicas, American Antiques, La Linguistique, catálogos de lenguas de naciones conocidas, Domeyko, Rosales y un centenar más, hace presente siempre que la lengua araucana fue la predominante entre los promaucaes al sur de los valles de Aconcagua y Maipo, hasta Chiloé. [4]

Thomás Falkner de la Compañía de Jesús en 1702, define que los Moluches y Puelches se subdividen en Picunches o Picones, Pehuenches y Huilliches. Los Picunches vivían entre Coquimbo y el Maipo, los Picones de su misma rama habitaban el valle del Aconcagua. Pasando el Maule aparecen los Itatas, Maulenses y pencones y pasando el Biobío está el indómito araucano que tiene su fortaleza en “Cateray”. En Osorno habitaban los cuncos por la costa abarcando desde Valdivia a Chiloé. Después venían los Chilotes, Chonos, Payos y Caucahues que eran Huilliches. [5]

Los araucanos denominaron como picunches a los aborígenes que habitaban al norte del Biobío, conocidos también como gente del norte. Llamaban puelches a los aborígenes de la cordillera o gente del oriente, mientras que se referían como pehuenches o gente del Pehuén, a los aborígenes que habitaban a ambos lados de la cordillera. Los Moluches en cambio, eran arribanos de la gente del oeste.

En la extensa obra del padre Diego de Rosales, destaca con exclusividad al pueblo Araucano. Narra el famoso hecho de Lautaro que al frente de araucanos y tucapeles vence al gobernador Pedro de Valdivia, siguiendo posteriormente un macabro ritual. [6]

El retiro de los incas del valle del Maule, entrega una visión particular sobre las relaciones de las distintas etnias. Los “Maules” retomaron sus valles, sin aceptar en sus tierras a los Picunches de Aconcagua y Maipo. El cronista Gerónimo de Vivar nos informa que las tribus más numerosas y belicosas son los araucanos. A propósito del nombre Arauco y Araucanos, desde 1941 se usa en Chile el término “Rauco” (Rag-co) “agua gredosa”, para nombrar a zona al sur del río Biobío hasta Cautín.

Cuando se publicó la primera parte de la Araucana en 1569, los nombres de Estado, Indios del Estado, Estado de Arauco, indios de Arauco, Rabco, Rauco, y Arauco, refieren a los aborígenes de Arauco, por tanto no debe extrañar que los historiadores asumieran la expresión “araucanos” para nombrar al conjunto de tribus ubicadas desde el río Itata hasta el rio Cautín. [7]

Ya en el siglo XIX tomamos un ejemplo de la memoria de la campaña a Villarrica, de los años 1882-1883, con el detalle de la línea de Traiguén, constituida por los fuertes de Purén, Lumaco, Traiguén, Lencol, y Victoria. Los que eran intermediarios entre esa línea y el Cautín, eran los fuertes de Quino, Quillén, Galvarino, Cholchol, y al poniente Carahue, Imperial Pillalelbum, Lautaro, Temuco y Curacautín. La tercera y última línea era la del Toltén, con los fuertes de Freire, Cunco, Villarrica, Pucón, Paillín y Mauquén. Estas líneas y sus fuertes fueron sitiadas por los araucanos. La larga campaña la enfrentó el coronel Gregorio Urrutia con 800 soldados de infantería, caballería y artillería. Esta exitosa campaña fue realizada en territorio araucano contra fuerzas araucanas: el autor no nombra a los mapuches. [8]

La crónica militar de la conquista y pacificación de la Araucanía, se inició el año 1859 con la tarea de pacificar el territorio Araucano, que no comprendía solo las actuales provincias de Malleco y Cautín, se extendió hasta Villarrica. La acción militar termina el año 1887, con la creación de las provincias de Malleco y Cautín. La larga campaña duró 28 años, durante los cuales las negociaciones se efectuaron con distintos caciques araucanos. Al comenzar el año 1875, la paz con las tribus araucanas era un hecho, salvo los grupos de bandidos. [9]

¿ARAUCANOS O MAPUCHES?

Desde el encuentro del pueblo chileno-español hasta la historiografía decimonónica, se ha logrado mayor y mejor definición sobre nuestros pueblos originarios. Don Alonso de Ercilla y Zúñiga, inmortalizó al pueblo del Arauco como “Araucanos” y así continuó en los siglos siguientes. ¿Los Araucanos son una etnia? ¿o son una denominación regional? La consulta solo es válida para los araucanos y no para los Mapuches. Estos no responden a una denominación de origen, pero sí se considera que, como hombres de la tierra, estuvieron vigentes entre el Aconcagua y Chiloé. Claudio Gay en sus viajes y extensa obra escrita, los llama “araucanos”, lo mismo que su lengua: no toca la palabra mapuche. [10]

Don Sergio Villalobos, historiador vigente y autor de numerosos escritos sobre la historia del pueblo chileno, mantiene la tradición histórica del uso del término “araucanos”, siendo respetuoso de las investigaciones de los historiadores tradicionales como don Diego Barros Arana, don Benjamín Vicuña Mackenna y don Miguel Luis Amunátegui. [11]

Durante nuestra historia colonial, a la etnia que habitaba la zona geográfica entre el río Itata hasta el seno de Reloncaví, se le llamó araucana, por falta de gentilicio propio. Viéndolo de esa manera, tanto araucanos como mapuches tienen una significativa similitud.

Una importante fuente, la trae la recopilación de documentos históricos relativos a la ocupación de Arauco del coronel don Cornelio Saavedra. [12]

Las verdades que incomodan el conflicto de reivindicación Mapuche han recibido respaldo de variados escritores modernos, como José Bengoa, Guillaume Boccara, Isabel Hernández, Leonardo León entre otros, queda para el presente las siguientes inquietudes:

- ¿Existió la Nación Mapuche?

- ¿Están demostrados sus derechos ancestrales?

- ¿Podemos interpretar la historia de Chile a través de pensamientos modernos?

La historia del presente debe ser científica, basada y apoyada en documentos primarios, que, analizados por competentes expertos, nos den la luz sobre la verdad histórica de las etnias de Chile.

CONCLUSIÓN

El arqueólogo prehistoriador que creó la realidad cultural a partir de restos arqueológicos que se conservan del pasado, además de los cronistas e historiadores tradicionales, reconocen que en las provincias del Arauco habitaron diferentes tribus de Araucanos. Los Mapuches son expresiones tardías que no necesariamente difieren de los Araucanos. Una conclusión nos lleva a que los historiadores del siglo XX adoptaron la denominación “Mapuche”, para identificar a todas las tribus entre Malleco y Valdivia.

NOTAS AL PIE:

1. Alonso González de Nájera, Desengaño y reparo de la guerra del reino de Chile, fuentes de la historia de Chile, editorial Andrés Bello edición 1971, pág 64

2. José Toribio Medina, colección de documentos inéditos para la historia de Chile, Tomo VII, Primer Gobierno de Alonso de Rivera, publicado por el fondo histórico y bibliográfico J.T. Medina, edición 1982 pág 571

3. General Indalicio Tellez, Historia Militar de Chile, 1520-1883 tomo I, Imprenta Balcells & Co, Santiago de Chile edición 1925 pág del 9 al 11

4. José Toribio Medina, Los Aborígenes de Chile, introducción de Carlos Keller, edición Fondo Histórico y Bibliográfico José Toribio Medina, Santiago de Chile 1952, pág 100 a la 103

5. Ibidem pág 100 y 101

6. Diego de Rosales, Historia General del Reino de Chile Flandes Indiano, dedicada al Rey de España don Carlos II, publicada por Benjamín Vicuña Mackenna, Imprenta del Mercurio Valparaíso 1877, capítulo XXXV pág 497 y 498

7. Orellana Rodríguez Mario, Chile en el siglo XVI Aborígenes y españoles, el proceso de culturización. Universidad Central edición 2004 Santiago de Chile pág 36 a la 41

8. F.A. Subercaseaux, Memoria de la Campaña de Villarrica 1882-1883, editada en la imprenta de la librería americana en Santiago de Chile el año 1883

9. Navarro Rojas, Leandro, Crónica militar de la conquista de la Araucanía desde el año 1859 hasta su completa incorporación al territorio nacional. Biblioteca del bicentenario, Pehuén editores, Santiago de Chile, edición 2008 (primera edición 1909)

10. Claudio Gay, Usos y costumbres de los Araucanos, traducción y edición de Diego Milos, editorial Taurus, segunda edición 2018, pág 305

11. Sergio Villalobos Rivera, Historia del Pueblo Chileno Tomos I, II, III, segunda edición 1983, impreso por Edimpres Ltda. Santiago de Chile

12. Saavedra Cornelio, Documentos relativos a la ocupación de Arauco, que contiene los trabajos practicados desde 1861 hasta la fecha de publicación del texto el año 1870, destinado a los señores diputados para contribuir a ilustrarlos en la próxima discusión sobre el último proyecto del ejecutivo. Imprenta de la Libertad Santiago de Chile 1870, reimpreso con auspicios de la dirección de archivos y museos, la Pontificia Universidad Católica y la Cámara chilena de la construcción el año 2009

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