
“Ser más que parecer”: una aproximación a la transformación doctrinaria, educacional e identitaria del Ejército de Chile durante el periodo de reformas militares. 1885-1914.
18/04/2025
Héctor Villagra Massera
Introducción.
La invitación a participar como miembro de la Academia de Historia Militar y Comandante de la Orden Militar 4ºde Línea, a un Seminario a realizarse en el cuartel de la Brigada Motorizada N°4 “Rancagua”, en la ciudad de Arica, considerando el inicio de la conmemoración de los 100 años del traslado del glorioso “Rancagua” desde Tacna a la ciudad de Arica, me llena de orgullo y gratitud hacia el General de División Tulio Hermosilla Arriagada, Presidente del Consejo Directivo de la Academia de Historia Militar, y el Coronel Cristian Lauriani Ide, Comandante de la Brigada Motorizada Nº4 “Rancagua”.
Poder expresar ideas en relación al aporte de esta histórica Unidad, no es fácil. En cien años, correspondientes a 1.200 meses y 36.525 días, son miles los integrantes del Ejército de Chile y del 4°de Línea que han entregado sus esfuerzos, mentes y corazones en beneficio del cumplimiento de sus misiones.
Al leer e investigar sobre el tema, podemos observar que se hacen pocas páginas para poder plasmar los sacrificios y acciones realizadas en beneficio de los chilenos, la ciudad, la región y la Patria.
Para dar cumplimiento a la Constitución Política de la República y otros cuerpos legales, el Ejército de Chile desarrolla su quehacer en cinco áreas de misión, las que orientan el trabajo y enfocan sus esfuerzos y recursos. Mediante este accionar, se alcanzan los resultados que la autoridad y la sociedad esperan de la Institución.
El Ejército debe asumir diversas misiones para rechazar agresiones y actos hostiles contra la población, soberanía y la integridad territorial de nuestro país, como también, asumir tareas de cooperación internacional y apoyo a la política exterior, seguridad e intereses territoriales, emergencia nacional y protección civil, y contribución al desarrollo nacional.
Cada una de estas misiones se relacionan entre sí y logran el cumplimiento del quehacer institucional. Si uno analiza con detención las cinco Áreas, es posible observar que en todas podemos asociar al Ejército de Chile con la población y con la sociedad, protegiendo y apoyando.
Como contribución al desarrollo nacional y acción del Estado, agrupa diversas misiones de apoyo a la comunidad y a otros organismos estatales, al desarrollo del país en el ámbito científico y tecnológico, de la industria nacional, preservación del medio ambiente, integración física mediante conectividad de zonas fronterizas e insulares, elaboración de elementos cartográficos y construcción de obras viales e infraestructura, preservación de tradiciones patrias, y otros requerimientos de las autoridades competentes.
El Ejército de Chile es una institución permanente y fundamental de la República, la que, junto con la Armada y la Fuerza Aérea, proveen un bien esencial y único para la supervivencia y el desarrollo del país, como es la defensa de nuestra soberanía y la protección de nuestros compatriotas. En cumplimiento de dicha misión, contamos hoy con una fuerza terrestre operativa y sostenible, con capacidad de proyección y con un diseño de fuerzas suficiente para enfrentar, con oportunidad y eficacia, los desafíos inherentes a la función Defensa, que para el Ejército y las Fuerzas Armadas es la función principal, indelegable e insustituible. No obstante, desde siempre la Institución ha estado al servicio del país y de la sociedad, aportando con sus capacidades y sus recursos humanos y materiales para contribuir en otras áreas de responsabilidad, de acuerdo a la polivalencia de parte de sus unidades.
La integración territorial y la conquista de las fronteras interiores de Chile, también es un aspecto que es necesario destacar y reconocer como una tarea permanente del Ejército. En ese contexto, el Cuerpo Militar del Trabajo, creado el año 1953, ha desarrollado una tarea de importancia estratégica para el país, construyendo caminos, puentes y obras complementarias en regiones aisladas del territorio nacional, siendo la Carretera Longitudinal Austral la más emblemática de las obras desarrolladas por el Ejército.
Desafiando la naturaleza, soldados del Ejército de Chile, de todos los grados y categorías, junto a un número importante de civiles, consiguieron conectar las fronteras interiores que mantenían en una condición de aislamiento y postergación a miles de compatriotas, generando las condiciones básicas para la conectividad del territorio.
