{"id":75,"date":"1839-01-12T11:21:21","date_gmt":"1839-01-12T11:21:21","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-14T14:20:30","modified_gmt":"2018-06-14T14:20:30","slug":"combate-naval-de-casma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/combate-naval-de-casma\/","title":{"rendered":"COMBATE NAVAL DE CASMA"},"content":{"rendered":"<p>12 de Enero de 1839<\/p>\n<p>El Ej\u00e9rcito Confederado por fin se encontraba en el \u00e1rea del callej\u00f3n de Huailas, pero sin duda no estaba derrotado a\u00fan. Se encontraba bien provisto y con recursos a la mano a los que acceder para enfrentar mejor la campa\u00f1a. Por su parte, el Ej\u00e9rcito Restaurador tambi\u00e9n se encontraba provisto, pero sus recursos no durar\u00edan por mucho tiempo. Esto motiv\u00f3 una junta de guerra en casa del presidente Gamarra, el d\u00eda 12 de enero, que concluy\u00f3 que, considerando que las provisiones no durar\u00edan mucho m\u00e1s y que ya las tropas comenzaban a sufrir distintas enfermedades, deb\u00eda adoptarse la ofensiva sin m\u00e1s dilaci\u00f3n y no esperar que el general Santa Cruz diera el primer golpe.<\/p>\n<p>Todo parec\u00eda indicar, no obstante, que el mariscal Santa Cruz no estaba muy interesado en ofrecer un combate, a favor de esperar a que el hambre y las enfermedades acabaran o debilitaran antes las tropas de su enemigo, como en efecto comenzaba a suceder. Es en este contexto, mientras se discut\u00edan estas decisiones, tanto las propias como las del enemigo, que al anochecer del mismo d\u00eda 12 de enero llegaron noticias sobre el triunfo en un combate naval en Casma, donde una peque\u00f1a flotilla de naves chilenas hab\u00eda hecho frente a los corsarios del Ej\u00e9rcito Confederado.<\/p>\n<p>Para contextualizar este combate, debemos saber que tiempo antes la flotilla corsaria, comandada por Juan Blanchet, habr\u00eda emprendido ya una expedici\u00f3n previa en la que hab\u00eda obtenido un importante bot\u00edn. Se encontraba en su segunda incursi\u00f3n causando un derrotero de estragos, con el prop\u00f3sito de llegar a Paita, pero al llegar a Santa \u201cles sali\u00f3 al encuentro el comandante Simpson, aunque solo dispon\u00eda de dos barcos con los que poco antes se hab\u00eda apostado en aqu\u00e9l puerto. En el momento de estallar los primeros fuegos del combate, en medio de una atm\u00f3sfera brumosa, llegaba el capit\u00e1n Bynon, quien, seg\u00fan ya referimos, sabedor del movimiento de los corsarios, hab\u00eda resuelto regresar del Callao  con su divisi\u00f3n en amparo de la marina chilena.\u201d[1]  El choque del combate fue notable. Bynon arremeti\u00f3 con todo y esto gener\u00f3 la huida de los corsarios hacia el sur, pero por m\u00e1s esfuerzos que puso, no pudo darles alcance, aunque s\u00ed capturar el transporte San Antonio, que llevaba prisioneros tomados en incursiones anteriores. <\/p>\n<p>El peligro era evidente y se tem\u00eda que los corsarios concentrasen sus esfuerzos en las desprotegidas costas chilenas, por lo que el mismo Bynon se dio a la tarea de patrullar las aguas en busca de sus enemigos. Por otro lado, el comandante Simpson comenz\u00f3 a prepararse en la caleta de Casma con tres barcos[2] , provey\u00e9ndose de le\u00f1a e incluso bajando un piquete del regimiento Carampangue a tierra al mando del teniente Andr\u00e9s Campos, a quienes les pidi\u00f3 que se apostaran en altura para defensa de la caleta y de las naves all\u00ed apostadas. Por su parte, la flotilla corsaria tambi\u00e9n incurri\u00f3 en preparativos tras el primer encuentro con Bynon y Simpson. Hab\u00eda retornado al Callao a proveerse de recursos y as\u00ed salieron de dicho puerto con cuatro barcos[3]  provistos de personal bien preparado y todo tipo de pertrechos, volviendo as\u00ed a las andanzas. <\/p>\n<p>Y sucedi\u00f3 finalmente que los contendores se encontraron cara a cara justamente en Casma, aqu\u00e9l 12 de enero. Hacia el mediod\u00eda \u201cun vig\u00eda daba parte de que se columbraban velas al parecer enemigas. Era la escuadrilla capitaneada por Blanchet.\u201d[4] <\/p>\n<p>R\u00e1pidamente se dispusieron las naves para presentar combate y Simpson no tard\u00f3 en enviar un correo por tierra comunicando a sus superiores sobre la situaci\u00f3n que enfrentaba. Dos horas m\u00e1s tarde comenzaba un intenso combate, en el que las naves corsarias arremet\u00edan contra las chilenas con toda la intenci\u00f3n de abordarlas y hacerlas presas de sus correr\u00edas. Los choques entre las naves no se hicieron de rogar, tampoco los fuegos, ambas partes decididas a vencer y a no dejarse derrotar. Ram\u00f3n Sotomayor Vald\u00e9s describe que \u201cen el primer choque perdi\u00f3 la Confederaci\u00f3n todo su aparejo de proa, en tanto que recib\u00eda el fuego inmediato que desde la cubierta le hac\u00edan los tripulantes de la Edmond y del Arequipe\u00f1o y el que, a mayor distancia, le enderezaban la Mexicana con sus dieciocho ca\u00f1ones y al Per\u00fa. Pero el vivo fuego de las bater\u00edas y tropa de los barcos de Simpson inutiliz\u00f3 tama\u00f1os esfuerzos.\u201d[5]  No pudieron tomarse la nave que comandaba Simpson, por lo que los esfuerzos se concentraron en otra, la Santa Cruz, que tampoco pudieron tomar por asalto. Fueron dos horas intens\u00edsimas de combate, en el que las armas de Chile prevalecieron por sobre los corsarios de la Confederaci\u00f3n Per\u00fa \u2013 Boliviana.  Se sucede la captura del Arequipe\u00f1o, con setenta prisioneros, muchos de ellos heridos, y que hab\u00eda sufrido da\u00f1os considerables y numerosas bajas, entre ellas las de su propio comandante. Las otras naves corsarias, al ver el combate perdido y la evidente derrota sufrida, huyeron de Casma llev\u00e1ndose consigo a sus muertos, entre los que se contaba al mismo Juan Blanchet.<\/p>\n<p>Debido a los da\u00f1os sufridos, Simpson no pudo salir en persecuci\u00f3n de sus enemigos. <\/p>\n<p>ACADEMIA DE HISTORIA MILITAR<\/p>\n<p>NOTAS AL PIE<br \/>\n1.\tSotomayor Vald\u00e9s, Ram\u00f3n. \u201cHistoria de Chile bajo el Gobierno del general don Joaqu\u00edn Prieto. Tomo III.\u201d Editorial Universitaria. 1\u00aa edici\u00f3n. Santiago de Chile, 1980.  p. 175<br \/>\n2.\tSe trataba de la \u201cConfederaci\u00f3n\u201d, la \u201cValpara\u00edso\u201d y la \u201cSanta Cruz\u201d.<br \/>\n3.\tSe trataba de la \u201cEdmond\u201d, el \u201cArequipe\u00f1o\u201d, la \u201cMexicana\u201d y la goleta \u201cPer\u00fa\u201d.<br \/>\n4.\tSotomayor Vald\u00e9s. Op. Cit. p. 476<br \/>\n5.\t\u00cddem. p. 477<\/p>\n<p>PARTE DE SIMPSON AL GENERAL BULNES DADO EN CASMA A 13 DE ENERO DE 1839, SEG\u00daN CITA RAM\u00d3N SOTOMAYOR VALD\u00c9S.<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)<br \/>\nDe nuestra parte ha habido seis muertos y dos heridos en la Confederaci\u00f3n; dos muertos y seis heridos en la Santa Cruz, y alguna jarcia averiada en ambos buques. La Valpara\u00edso sin novedad\u2026 Concluyo recomendando altamente el ardoroso y patri\u00f3tico comportamiento de los se\u00f1ores comandantes de la Santa Cruz y Valpara\u00edso, y en general a los bravos que componen nuestras tripulaciones, y la guarnici\u00f3n Carampangue al mando del teniente de la primera compa\u00f1\u00eda del mismo don Andr\u00e9s Campos, todos los que, a pesar de su corto n\u00famero, se manifestaron con entusiasmo y denuedo hasta los \u00faltimos<br \/>\nmomentos de dispersar escarmentados a los enemigos.<\/p>\n<p>No he podido menos que ascender en el mismo acto del combate al guardiamarina don Domingo Prieto al grado inmediato de teniente 2\u00ba, al cabo 1\u00ba de la 1\u00aa compa\u00f1\u00eda del Carampangue Jos\u00e9 Mar\u00eda Arestey a sargento 2\u00ba y al soldado de la misma, Tom\u00e1s Cuevas a cabo, esperando que sea de superior aprobaci\u00f3n este justo premio al valor.<\/p>\n<p>El coronel graduado, comandante de ingeniero [sic] don Santiago Ballarna que se halla a mi bordo por enfermo, me ha acompa\u00f1ado con serenidad en el acto del combate.\u201d[6] <\/p>\n<p>NOTAS AL PIE<br \/>\n6.\t\u00cddem. Nota al pie. p. 477<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>12 de Enero de 1839 El Ej\u00e9rcito Confederado por fin se encontraba en<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4423,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[35],"class_list":["post-75","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-efemerides","tag-enero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5232,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75\/revisions\/5232"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4423"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}