{"id":4403,"date":"1818-04-05T08:05:51","date_gmt":"1818-04-05T08:05:51","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-06-14T14:37:30","modified_gmt":"2018-06-14T14:37:30","slug":"juan-gregorio-de-las-heras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/juan-gregorio-de-las-heras\/","title":{"rendered":"JUAN GREGORIO DE LAS HERAS"},"content":{"rendered":"<p>JUAN GREGORIO DE LAS HERAS<\/p>\n<p>Este ilustre pr\u00f3cer de la independencia hispanoamericana y chilena naci\u00f3 en Buenos Aires el 11 de julio de 1780, en el seno de una familia acomodada de esta ciudad. Su padre fue Bernardo Gregorio de Las Heras, mientras que su madre se llam\u00f3 Rosal\u00eda de la Gacha y Rojas. Tuvo una pl\u00e1cida infancia, acompa\u00f1ado de su madre, de su abuela y de las mujeres que serv\u00edan en la casa. Sus primeros estudios los hizo en su mismo hogar, probablemente guiado por un maestro particular; despu\u00e9s pas\u00f3 a la escuela comunal de Buenos Aires y, finalmente, cuando ten\u00eda quince a\u00f1os, ingres\u00f3 al Real Convictorio Carolino, establecimiento adonde ingresaban los j\u00f3venes provenientes de las principales familias del Virreinato del R\u00edo de la Plata. Sergio Mart\u00ednez Baeza habla de su paso por este instituto, dando cuenta de su buen rendimiento y de la alta cultura que all\u00ed pudo adquirir: \u201cDebi\u00f3 ser un alumno aprovechado en estas asignaturas, a juzgar por la excelente redacci\u00f3n que muestran los documentos de su pu\u00f1o y letra que se conservan en abundancia, tales como memorias, diarios, oficios y correspondencia. En estos escritos suyos se advierte una buena cultura general, adquirida en la lectura de abundantes libros que existen en su hogar; un orden mental que sorprende gratamente y que es expresi\u00f3n de su temperamento maduro y reflexivo; y un estilo elegante y preciso, cuidadoso del ritmo y de la cadencia en el fraseo, que le permiten lograr verdaderos aciertos literarios.\u201d[1]<\/p>\n<p>Con posterioridad abandon\u00f3 estos estudios para entrar a trabajar en la casa de comercio que era propiedad de su padre.<\/p>\n<p>En estos a\u00f1os se fue modelando su car\u00e1cter, el cual seg\u00fan el autor ya citado se resume en las siguientes palabras: \u201cPosee convicciones firmes, lealtad inalterable a los principios y valores que ha hecho suyos. Tiene una actitud m\u00e1s bien modesta y reservada y poco le atraen los oropeles y las luces. Estas condiciones de su car\u00e1cter le destacar\u00e1n sobre muchos de sus contempor\u00e1neos. En las horas dif\u00edciles, cuando se desatan las pasiones por el triunfo o la derrota, en que la ira, la euforia, la envidia o el orgullo se ense\u00f1orean de los hombres, Las Heras permanece imp\u00e1vido, sin inmutarse, siempre \u00e9l mismo, sin renuncios ni acomodamientos.\u201d [2]<\/p>\n<p>En cuanto a sus creencias fue un cristiano convencido y ya en 1796 pidi\u00f3 ingresar a la Venerable Orden Tercera de San Francisco; tambi\u00e9n fue muy devoto de la Virgen del Carmen. Sin embargo, su profunda Fe no le ser\u00e1 incompatible con la causa libertaria de Am\u00e9rica (lo que implicaba luchar contra la censura de libros establecida por la Inquisici\u00f3n).<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 su vida militar a los 26 a\u00f1os, cuando se incorpor\u00f3 como soldado a una de los cuerpos milicianos de la ciudad de Buenos Aires, en el marco de las invasiones inglesas al R\u00edo de la Plata. Tuvo una actuaci\u00f3n notable, por lo que fue ascendido a sargento 1\u00ba, pasando luego a servir a una unidad de caballer\u00eda. Con posterioridad fue capit\u00e1n de milicias en C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p>Su relaci\u00f3n con Chile se hace m\u00e1s permanente a partir de 1813, cuando fue enviado a nuestro pa\u00eds, conformando un destacamento de 300 hombres que el gobierno bonaerense design\u00f3 para auxiliar a las tropas patriotas chilenas. Estos efectivos provenientes del otro lado de Los Andes se unieron a la divisi\u00f3n de Juan Mackenna, la cual particip\u00f3 en las acciones de Cucha-Cucha y Membrillar. A continuaci\u00f3n vinieron m\u00e1s acciones de guerra en las cuales Las Heras tuvo una actuaci\u00f3n distinguida, por lo cual las autoridades chilenas le concedieron condecoraciones, mientras que las del R\u00edo de la Plata lo ascendieron al grado de teniente coronel. Tambi\u00e9n lleg\u00f3 a tomar el mando de la mencionada divisi\u00f3n auxiliar.<br \/>\nDespu\u00e9s de la firma del tratado de Lircay, march\u00f3 a la zona de Aconcagua con el fin de regresar a su patria; entonces tuvo lugar la batalla de Rancagua, por lo cual cooper\u00f3 en la retirada y la emigraci\u00f3n de muchos patriotas chilenos hacia Mendoza.<\/p>\n<p>En esta \u00faltima ciudad apoy\u00f3 la organizaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito de Los Andes, lo cual le permiti\u00f3 alcanzar el rango de coronel graduado en enero de 1817. Durante el paso de Los Andes comand\u00f3 la primera columna de esa fuerza militar, por lo cual tuvo que participar en los encuentros de Potrerillos, Guardia Vieja y Los Andes; a continuaci\u00f3n, combati\u00f3 en Chacabuco.<\/p>\n<p>Una vez establecido el nuevo gobierno patriota en Santiago, fue enviado al sur por el general San Mart\u00edn a mando de una divisi\u00f3n, con la cual sostuvo diversos encuentros y tambi\u00e9n se hall\u00f3 en los sitios de Talcahuano. En este contexto lleg\u00f3 a Chile la segunda expedici\u00f3n comandada por Mariano Osorio y Las Heras tuvo una actuaci\u00f3n capital durante el desastre de Cancha Rayada, en el cual logr\u00f3 salvar su divisi\u00f3n completa y dirigir la retirada hacia el norte; este hecho llen\u00f3 de esperanza a los habitantes de Santiago y a las autoridades patriotas chilenas, quienes hab\u00edan temido una nueva p\u00e9rdida de la causa independentista. Tambi\u00e9n se destac\u00f3 en la batalla de Maipo, lo cual le vali\u00f3 ser ascendido a coronel efectivo del Ej\u00e9rcito de Chile.<\/p>\n<p>En el marco de la preparaci\u00f3n de lo que ser\u00eda la Expedici\u00f3n libertadora del Per\u00fa, fue ascendido al grado de coronel general (actual general de brigada) por los gobiernos de Chile y Buenos Aires, y tambi\u00e9n alcanz\u00f3 el cargo de Jefe del Estado Mayor de esa fuerza militar. En 1821 llegar\u00eda a ser General en Jefe del Ej\u00e9rcito Libertador del Per\u00fa.<br \/>\nEn el contexto de esta \u00faltima campa\u00f1a, sirvi\u00f3 como militar y como consejero del nuevo gobierno lime\u00f1o. Se distingui\u00f3 en el sitio de las fortalezas de El Callao, donde se hab\u00eda replegado una parte de las tropas realistas. Por este y otros servicios, el gobierno peruano lo distingui\u00f3 como Gran Mariscal, en diciembre de 1821.<\/p>\n<p>Regres\u00f3 a Chile en 1822 y pas\u00f3 a Buenos Aires para colaborar en la organizaci\u00f3n de la nueva rep\u00fablica; de esta forma fue gobernador y capit\u00e1n general de la provincia del mismo nombre. En 1826 se deslig\u00f3 de estas misiones y regres\u00f3 a Chile, ya en forma definitiva. En 1828 fue ascendido a General de Divisi\u00f3n.<\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds lo sorprendi\u00f3 la revoluci\u00f3n de los a\u00f1os 1829 \u2013 1830, en la cual, al igual que otros destacados militares chilenos y extranjeros, se neg\u00f3 a reconocer a las nuevas autoridades conservadoras, por lo cual fue dado de baja en el Ej\u00e9rcito. En 1842, el Congreso le devolvi\u00f3 sus t\u00edtulos y honores. Con posterioridad, en 1861, fue nombrado Comandante General de Armas e Inspector General de Guardias C\u00edvicas, mientras que en el a\u00f1o siguiente lleg\u00f3 a ser Inspector General del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Siempre fue una persona que ten\u00eda un alto concepto del cumplimiento del deber, lo cual se reflejaba en situaciones como la que se expone a continuaci\u00f3n: \u201cEra tan pundonoroso y era tanto el aprecio de que disfrutaba que el hecho siguiente da relieve a ambas cosas: en 1863 se sinti\u00f3 viejo y achacoso y present\u00f3 su renuncia; el gobierno se la rechaz\u00f3 por decreto de 28 de abril y el Presidente don Jos\u00e9 Joaqu\u00edn P\u00e9rez se present\u00f3 al d\u00eda siguiente a la casa del benem\u00e9rito general y le rog\u00f3 que continuara en la inspecci\u00f3n del ej\u00e9rcito, aunque no concurriera todos los d\u00edas a su despacho. As\u00ed continu\u00f3 hasta el fin de su jornada: celoso del cumplimiento de sus deberes, admirado y querido de tres pa\u00edses y rodeado del cari\u00f1o de todos.\u201d [3]<\/p>\n<p>Falleci\u00f3 en Santiago el 6 de febrero de 1866, siendo enterrado en el Cementerio General junto a parte de los integrantes de su familia. Sus restos fueron repatriados a Argentina en 1906.<\/p>\n<p>Virgilio Figueroa, en su c\u00e9lebre diccionario hist\u00f3rico, al dar una opini\u00f3n sobre la vida y la obra de este personaje, afirma: \u201cSan Mart\u00edn no empa\u00f1a su gloria, pero sin \u00e9l, Las Heras habr\u00eda sido la primera figura militar del ej\u00e9rcito libertador de Hispanoam\u00e9rica. Su genio se refleja en las campa\u00f1as de Chile, del Per\u00fa y de la Argentina y proyecta v\u00edvidas fosforescencias sobre las heroicidades de los tres pueblos hermanos.\u201d [4]<\/p>\n<p>Por<br \/>\nEduardo Arriagada Aljaro<br \/>\nHistoriador PUC<br \/>\nAcademia de Historia Militar<\/p>\n<p>NOTAS AL PIE:<\/p>\n<p>1. Mart\u00ednez Baeza, Sergio. \u00abVida del general Juan Gregorio de Las Heras. 1780 \u2013 1866.\u00bb Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 2009, p. 63.<br \/>\n2. \u00cddem. p\u00e1g. 65.<br \/>\n3. Figueroa, Virgilio. \u00abDiccionario Hist\u00f3rico Biogr\u00e1fico y Bibliogr\u00e1fico de Chile. Tomo III.\u00bb Establecimientos Gr\u00e1ficos Balcells &amp; Co., Santiago de Chile, 1929, p. 651.<br \/>\n4. \u00cddem. p. 650.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUAN GREGORIO DE LAS HERAS Este ilustre pr\u00f3cer de la independencia hispanoamericana y<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[27],"class_list":["post-4403","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-efemerides","tag-abril"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4403","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4403"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4403\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4699,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4403\/revisions\/4699"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4403"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4403"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4403"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}