{"id":4257,"date":"1817-02-12T08:50:38","date_gmt":"1817-02-12T08:50:38","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-10-12T13:11:34","modified_gmt":"2018-10-12T13:11:34","slug":"un-aspecto-poco-conocido-de-la-campana-del-ejercito-de-los-andes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/un-aspecto-poco-conocido-de-la-campana-del-ejercito-de-los-andes\/","title":{"rendered":"UN ASPECTO POCO CONOCIDO DE LA CAMPA\u00d1A DEL EJ\u00c9RCITO DE LOS ANDES"},"content":{"rendered":"<p>12 febrero 1817<\/p>\n<p>Cuando se conmemoran m\u00e1s de 200 a\u00f1os del suceso de la batalla de Chacabuco, es atrayente el indagar en los detalles de ese hecho de armas, para sacar a luz acontecimientos que son ignorados por el com\u00fan de las personas. Un aspecto muy interesante para abordar es la relaci\u00f3n que tuvieron Bernardo O\u2019Higgins y Miguel Estanislao Soler.<\/p>\n<p>Como se sabe, ambos personajes comandaron las dos divisiones que constituyeron el grueso del Ej\u00e9rcito de los Andes que cruz\u00f3 la cordillera a la altura de la ciudad trasandina de Mendoza. La generalidad de los relatos hist\u00f3ricos abunda en los detalles estrat\u00e9gicos, operativos y t\u00e1cticos de esta proeza militar, y de la misma batalla que vino a continuaci\u00f3n, pero dejan pasar detalles profundamente humanos que subyacen a los anteriores.<\/p>\n<p>Los dos jefes militares que estuvieron bajo el mando de San Mart\u00edn eran de caracteres muy distintos. Diego Barros Arana, en su obra Historia General de Chile, se\u00f1ala:<\/p>\n<p>Figuraba entre los auxiliares de San Mart\u00edn el Brigadier don Miguel Estanislao Soler, militar reputado como valiente en los campos de batalla, y activo en el cumplimiento de sus obligaciones, pero hombre de car\u00e1cter dif\u00edcil pronto para entrar en rivalidades con otros Jefes y con sus superiores, por lo que San Mart\u00edn hubo se separarlo de su Ej\u00e9rcito.[1]<\/p>\n<p>En una carta enviada por Juan Mart\u00edn de Pueyrred\u00f3n a Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, el primero le advierte al segundo sobre la personalidad de este personaje y sobre sus relaciones sociales, las que pod\u00edan complicar la estad\u00eda de las fuerzas patriotas en Chile:<\/p>\n<p>\u00abMucho cuidado con Soler, dice: no le deje V. pasar ninguna. Es orgulloso y fatuo, pero con un bufido que V. le d\u00e9 lo pondr\u00e1 como un cordero. El no es temible porque no tiene opini\u00f3n, porque no es capaz de hacerse amar, y porque le faltan los br\u00edos para emprender; pero es insolente a las espaldas y perturbador. He sabido aqu\u00ed por los amigos que estaba muy unido a Luis Carrera, y esto debe empe\u00f1ar m\u00e1s su vigilancia de V. a su conducta. Tambi\u00e9n me han dicho que \u00e9l no volver\u00e1 m\u00e1s a Buenos Aires, y esto solo puede apoyarse en proyectos que lleve sobre Chile con dicho Carrera. Si le descubre V. la menor maula, que venga para San Luis, y, sobre todo, que no vaya Carrera con V. a la expedici\u00f3n por los justos antecedentes que V. me ha indicado.\u201d[2]<\/p>\n<p>La personalidad de Soler contrastaba bastante con la de O\u2019Higgins, tal como lo asevera Benjam\u00edn Vicu\u00f1a Mackenna en su obra El Ostracismo de O\u2019Higgins:<\/p>\n<p>\u00abEl brigadier D. Miguel Estanislao Soler hab\u00eda sido nombrado, adem\u00e1s, oficialmente segundo del General en Jefe por el gobierno de Buenos Aires, con fecha de 5 de septiembre, y en este car\u00e1cter hab\u00eda sido reconocido el 23 de aquel mes por el ej\u00e9rcito. Como Soler fuese enfadosamente altivo y quisquilloso, O\u2019Higgins prefer\u00eda, por su parte, obrar con cierto alejamiento de la pompa y de la responsabilidad oficial. [\u2026] muchas personas recordaban con ponderaci\u00f3n la infatigable laboriosidad de O\u2019Higgins, y al mismo tiempo su extraordinaria modestia, que hac\u00eda contraste con la arrogancia bastarda de Soler.\u00bb[3]<\/p>\n<p>Por otra parte, esa modestia fue apreciada por Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, lo que lo movi\u00f3 a tener a O\u2019Higgins como un estrecho colaborador. Alberto Lara, en su obra La Batalla de Chacabuco, menciona esto \u00faltimo:<\/p>\n<p>El principal colaborador que deb\u00eda tener San Mart\u00edn era O\u2019Higgins, a quien aquel desde el primer momento cobr\u00f3 simpat\u00edas, sea porque las haza\u00f1as de valor realizadas por \u00e9ste subyugasen al austero militar, o bien porque, como lo piensan algunos historiadores, la modestia caracter\u00edstica de O\u2019Higgins no le inspirase temores de encontrar en \u00e9l un competidor, si no mas bien un h\u00e1bil y abnegado cooperador, como en realidad ocurri\u00f3.[4]<\/p>\n<p>En un principio, Jos\u00e9 de San Mart\u00edn iba a colocar a O\u2019Higgins como jefe de la divisi\u00f3n de vanguardia de la columna del Ej\u00e9rcito de los Andes que iba a cruzar la cordillera por el paso de Los Patos \u2013 Uspallata; pero, poco antes de que esta fuerza iniciara su marcha, cambi\u00f3 de opini\u00f3n y dio ese cargo a Soler. Alberto Lara dice al respecto:<\/p>\n<p>\u00abQueda pues demostrado, que O\u2019Higgins hab\u00eda sido designado Comandante de la Divisi\u00f3n de vanguardia que, tanto por su colocaci\u00f3n, puesto que deb\u00eda ser la primera que pisar\u00eda territorio de Chile, cuanto por ser la de mayor fuerza, le correspond\u00eda de hecho y de derecho mandarla, por ser chileno, y por ser general mas antiguo que Soler. (O\u2019Higgins era ya Brigadier cuando emigr\u00f3 en 1814 a la Argentina, y, en esa \u00e9poca Soler era \u00fanicamente Coronel, y ascendi\u00f3 a Coronel Mayor en 10 de Enero de 1815).\u00bb[5]<\/p>\n<p>Durante el paso por la cordillera de los Andes, surgieron desavenencias entre Soler y O\u2019Higgins, lo que qued\u00f3 reflejado en ciertas notas intercambiadas. Sin embargo, el segundo prefiri\u00f3 no continuar en discusiones y, en cambio, se mostr\u00f3 conciliador, ya que lo que m\u00e1s le interesaba era el \u00e9xito de esta empresa militar. Seg\u00fan el mismo Alberto Lara:<\/p>\n<p>\u00abSe ve pues que Soler, sin lugar a dudas, le hab\u00eda pasado una comunicaci\u00f3n no muy amable a O\u2019Higgins cuando este le contest\u00f3 en dicha forma; pero en el resto del oficio de O\u2019Higgins se ve el temperamento conciliador y ben\u00e9volo de \u00e9ste, pues agrega una posdata en que le promete apurarle el env\u00edo de v\u00edveres. Si hacemos relaci\u00f3n de este incidente, es solo para demostrar que Soler no dejaba de molestar a O\u2019Higgins. Agregaremos a este respecto que el Capit\u00e1n Soler, hermano del General, y que era Comandante de una Compa\u00f1\u00eda de la Escolta, tambi\u00e9n molest\u00f3 bastante a O\u2019Higgins durante la marcha, separ\u00e1ndosele a gran distancia, no prest\u00e1ndole el auxilio que deb\u00eda y, por \u00faltimo, pas\u00f3 a incorporarse a la divisi\u00f3n de vanguardia, que mandaba su hermano [\u2026] Esta situaci\u00f3n con Soler no es sino la precursora de otra mucho m\u00e1s grave y de mayor trascendencia que se produjo despu\u00e9s.\u00bb[6]<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n que las \u00f3rdenes de d\u00eda del Ej\u00e9rcito de los Andes, al igual que la orden de combate extendida antes de la batalla de Chacabuco, aparezcan firmadas por Soler y no por San Mart\u00edn. De hecho, se ve a este \u00faltimo sobrepasado por el primero, el cual, a su vez, se excedi\u00f3 en sus atribuciones de Jefe de Estado Mayor de esta fuerza militar. Alberto Lara dice al respecto:<\/p>\n<p>\u00abHay aqu\u00ed un misterio que la historia no lo ha explicado: desde la salida de Mendoza del Ej\u00e9rcito de los Andes, y marcado esto con la eliminaci\u00f3n de O\u2019Higgins del mando de la divisi\u00f3n de vanguardia, se ve a Soler en su actitud y en todas sus comunicaciones, asumir un temperamento cada vez mas altanero e independiente a medida que los br\u00edos de San Mart\u00edn bajan.\u00bb[7]<\/p>\n<p>El mismo autor agrega:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfC\u00f3mo es que San Mart\u00edn abdic\u00f3 as\u00ed en tales momentos? Nadie que piense se lo explica. Han debido mediar factores desconocidos y que solo el tiempo puede aclarar. El, que todo lo dirige, que todo lo acuerda, todo lo piensa, todo lo medita y todo lo manda, se anula y, puede decirse que desde que el Ej\u00e9rcito de Los Andes empez\u00f3 su marcha y, a medida que ascend\u00eda por las cordilleras, bajaba el car\u00e1cter de San Mart\u00edn como sol que se pone, y, como sol naciente se levantaba Soler, con su car\u00e1cter revoltoso y altanero: no exageramos; basta leer con meditaci\u00f3n las \u00f3rdenes, partes y noticias de Soler durante la traves\u00eda de Los Andes para convencerse de ello.\u00bb[8]<\/p>\n<p>Analizando el mismo documento que estableci\u00f3 el dispositivo de ataque para la batalla de Chacabuco, se ve que Soler hizo una redistribuci\u00f3n de las fuerzas, dej\u00e1ndose para \u00e9l la mayor parte de ese ej\u00e9rcito, al igual que a sus elementos m\u00e1s selectos:<\/p>\n<p>\u00abA mayor abundamiento queremos citar una de las disposiciones contenidas en el \u00abDispositivo de ataque\u00bb que nosotros llamamos \u00aborden de combate\u00bb, que no otra cosa es: La distribuci\u00f3n tan anormal que Soler hizo de las fuerzas del Ej\u00e9rcito de Los Andes, asign\u00e1ndose \u00e9l lo mejor, lo mas granado, y la parte mayor del Ej\u00e9rcito; en efecto, quit\u00f3 a O\u2019Higgins las dos compa\u00f1\u00edas de preferencia, las mejores, es decir los granaderos y volteadores de cada uno de los batallones N\u00ba 7 y 8, cuerpos compuestos de negros, esclavos libertos, los cuales O\u2019Higgins hab\u00eda tenido bajo su inmediato mando en Mendoza; le quit\u00f3 asimismo la artiller\u00eda y se asign\u00f3 \u00e9l la mayor parte, de tal modo que la divisi\u00f3n Soler era de 3 batallones, siendo de solo dos la de O\u2019Higgins, y a los cuales se les hab\u00eda cercenado las mejores compa\u00f1\u00edas; de la artiller\u00eda solo se dejaron dos ca\u00f1ones a \u00e9ste, reserv\u00e1ndose Soler 7 piezas.\u00bb[9]<\/p>\n<p>Sin entrar en mayores detalles en el desarrollo t\u00e1ctico de la batalla de Chacabuco, se puede decir que esta acci\u00f3n de guerra fue ganada por los patriotas gracias al empuje de O\u2019Higgins y de su divisi\u00f3n, la cual no pudo esperar a la de Soler y debi\u00f3 enfrentar sola a las tropas realistas. Para algunos autores, como Diego Barros Arana, la divisi\u00f3n de Soler lleg\u00f3 al sitio de la batalla cuando esta ya estaba finalizando, mientras que otros, como Alberto Lara, no le asignan ninguna participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n lo que narra Vicu\u00f1a Mackenna en su ya mencionada obra, al referirse al encuentro que sostuvieron Soler y O\u2019Higgins hacia el final de esta acci\u00f3n de guerra, en el cual nuevamente se aprecian la arrogancia inexplicable del primero y del af\u00e1n del segundo de no entrar en disputas, pese a que la batalla hab\u00eda sido ganada gracias a este \u00faltimo:<\/p>\n<p>\u00abM\u00e1s no llegaba todav\u00eda el ufano brigadier (O\u2019Higgins) a la ancha portada de las casas de Chacabuco, cuando llam\u00f3 su atenci\u00f3n un bizarro jinete que con el caballo cubierto de espuma y haci\u00e9ndole se\u00f1as para que se detuviera, galopaba sobre \u00e9l. Era el brigadier Soler que ven\u00eda en su demanda, y sin saludarle, con esa \u00abarrogancia porte\u00f1a\u00bb que a aquel Jefe caracteriz\u00f3 de un modo eminente en su carrera militar, p\u00fasose a apostrofarle de \u00abtemerario, de insubordinado y de haber comprometido del modo mas culpable el \u00e9xito de la batalla\u00bb. O\u2019Higgins, dice \u00e9l mismo en sus apuntes, le contest\u00f3 con frialdad que ese no era el momento para entrar en pol\u00e9micas, y que si quer\u00eda hacer un servicio importante y que diese fin a la campa\u00f1a, tomase con su tropa descansada el camino de atravieso que desde aquel punto conduce a Valpara\u00edso, a fin de interceptar al enemigo, que sin duda alguna se retirar\u00eda de la capital en aquella direcci\u00f3n. Este episodio no pas\u00f3 m\u00e1s all\u00e1, y mientras O\u2019Higgins entraba a descansar en las casas de Chacabuco, Soler sigui\u00f3 galopando hacia Santiago, donde fue el primero en entrar lleno de bizarr\u00eda y petulancia.\u201d.[10]<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n causa extra\u00f1eza la poca diligencia de Soler a la hora de auxiliar a O\u2019Higgins y sus hombres durante la batalla de Chacabuco, especialmente cuando estos estaban en el fragor del combate.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a lo anterior, Alberto Lara tiene una visi\u00f3n muy descarnada de las actitudes de Soler para con O\u2019Higgins y ve la causa de ello en las vinculaciones que el primero ten\u00eda con los hermanos Carrera. Este autor se\u00f1ala:<\/p>\n<p>\u00abSoler ten\u00eda estrechas vinculaciones con los Carrera, especialmente con don Luis, de quien era amigo \u00edntimo. De O\u2019Higgins jam\u00e1s lo fue y lo miraba hasta con desd\u00e9n. Sab\u00edan seguramente los Carrera y con ellos Soler, que el Director Supremo de las Provincias Unidas, de acuerdo con San Mart\u00edn, hab\u00eda dispuesto que O\u2019Higgins fuese designado Director Supremo de Chile. Hab\u00eda entonces que imposibilitarlo; hab\u00eda que hacer bajar su prestigio, haci\u00e9ndole infligir una derrota y por sobre ella el estigma de insubordinado, ego\u00edsta y ambicioso.\u00bb[11]<\/p>\n<p>Este mismo autor a\u00f1ade lo siguiente, dando cuenta de las intenciones de Soler durante la batalla de Chacabuco:<\/p>\n<p>\u00abSab\u00eda Soler que las fuerzas realistas no pasaban de dos mil hombres en Chacabuco. Dej\u00e1ndole a O\u2019Higgins mucho menos fuerzas que esas en su divisi\u00f3n, y lanz\u00e1ndolo a trav\u00e9s de las sierras, conociendo su car\u00e1cter impetuoso y de gran coraje, no era de dudar que atacase al enemigo donde quiera que lo encontrase. Pronunciada entonces, como era de suponer, la derrota de O\u2019Higgins, o bien que hubiese sido obligado a retirarse, llegaba el momento propicio para Soler que, teniendo gran superioridad de fuerzas sobre el enemigo, aumentada con las bajas que l\u00f3gicamente le habr\u00edan producido las tropas de O\u2019Higgins, llegar\u00eda como \u00e1ngel exterminador a batir a los realistas y vengar la afrenta hecha a este\u2026\u00bb[12]<\/p>\n<p>Las conclusiones de este mismo autor son sorprendentes:<\/p>\n<p>\u00abSoler habr\u00eda sido el \u00eddolo. San Mart\u00edn figura de segundo t\u00e9rmino, y O\u2019Higgins abatido y humillado no habr\u00eda aspirado a la vida p\u00fablica, y entonces el campo quedaba libre a los Carrera, los amigos de Soler. \u00bfSe explica ahora la actuaci\u00f3n de Soler desde la salida de Mendoza hasta el campamento de Putaendo, y la repartici\u00f3n que hizo de las fuerzas del Ej\u00e9rcito de Los Andes?\u00bb[13]<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la batalla de Chacabuco comenzaron las rencillas entre los militares rioplatenses y chilenos; mientras los primeros acusaban a O\u2019Higgins de insubordinado, los segundos tachaban a Soler de traidor. Al respecto dice Diego Barros Arana:<\/p>\n<p>\u00abUno de ellos, el de m\u00e1s alta graduaci\u00f3n, el Brigadier Soler, cuyo papel en la jornada de Chacabuco hab\u00eda sido muy deslucido, como se recordar\u00e1, no vacilaba en acusar a O\u2019Higgins de insubordinado, de haber comprometido imprudentemente la batalla y de haber puesto al Ej\u00e9rcito cerca de una derrota, obedeciendo a un m\u00f3vil mezquino, el de adquirir la gloria del triunfo. [\u2026] Los chilenos, por su parte, recriminaban a los argentinos que trataban de empeque\u00f1ecer la gloria de O\u2019Higgins, y que a lo mas recordaban su nombre junto con el de Soler que ni siquiera hab\u00eda asistido a la batalla.\u00bb[14]<\/p>\n<p>Este mismo historiador agrega:<\/p>\n<p>\u00abLos g\u00e9rmenes de indisciplina que se hab\u00edan hecho sentir en Mendoza en la \u00e9poca de la organizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito, no hab\u00edan desparecido del todo, y aun era f\u00e1cil percibir que algunos de los oficiales cre\u00edan que la distancia a que se hallaban del gobierno de Buenos Aires, los sustra\u00eda en cierto modo de la absoluta sumisi\u00f3n inherente al r\u00e9gimen militar. El conocimiento de esta situaci\u00f3n, el temor de ver estallar la indisciplina en su ej\u00e9rcito, obligaba a San Mart\u00edn a contemporizar, a disimular ciertas faltas y aun a manifestar algunas preferencias a favor de los oficiales argentinos sobre los chilenos, ya fuera confiando a aquellos comisiones mas espectables o recomend\u00e1ndolos en primer lugar en los partes oficiales. Esta situaci\u00f3n lo obligaba dolorosamente a procedimientos que en otras circunstancias habr\u00edan sido indisculpables, y que sin duda pugnaban con la rectitud de su car\u00e1cter. As\u00ed, al paso que en los boletines de la campa\u00f1a hac\u00eda un alto elogio del brigadier Soler, en sus comunicaciones reservadas al Gobierno de Buenos Aires lo pintaba como un militar indiscreto y turbulento y ped\u00eda que, a la mayor brevedad, se le hiciera salir de Chile, donde su presencia pod\u00eda ser peligrosa para la disciplina del Ej\u00e9rcito y para la conservaci\u00f3n de la armon\u00eda de los dos gobiernos.\u00bb[15]<\/p>\n<p>Como consecuencia de esta solicitud de San Mart\u00edn, el gobierno de Buenos Aires orden\u00f3 el regreso de Soler el 18 de marzo de 1817. Pero mientras en las comunicaciones oficiales dicho militar era elogiado, en aquellas de car\u00e1cter reservado la impresi\u00f3n que queda es muy distinta. Barros Arana alude a una carta del Director Supremo de las Provincias Unidas dirigida a San Mart\u00edn, en la cual se se\u00f1ala:<br \/>\n\u00abSupuesto que ya va la orden para el regreso de Soler, haga V. que no se detenga un momento y no le admita excusa, pretexto ni motivo para su permanencia en esa, escud\u00e1ndose V. en que es forzoso dar cumplimiento a mi orden\u2026 S\u00e9 que \u00e9l asegur\u00f3 aqu\u00ed que no volver\u00eda m\u00e1s a Buenos Aires; s\u00e9 que era y es \u00edntimo amigo de los Carrera, s\u00e9 que es nuestro mortal enemigo, y s\u00e9 que es capaz de cuanta maldad pueda conducirlo a sus ideas de venganza y a su ambici\u00f3n de mandarlo todo. Con tales virtudes es preciso que no se quede ah\u00ed (en Chile), pues aqu\u00ed es muy conocido, no tiene s\u00e9quitos ni amigos y le estaremos siempre a los alcances.\u00bb[16]<\/p>\n<p>De esta forma termin\u00f3 un pol\u00e9mico cap\u00edtulo de la historia de las campa\u00f1as de la independencia, tanto chilena como americana. No se han encontrado documentos que indiquen de forma fehaciente cu\u00e1les fueron las motivaciones de Soler para comportarse de esa manera con O\u2019Higgins durante la traves\u00eda de Los Andes y durante la batalla de Chacabuco. En este trabajo se transcribieron las impresiones de Alberto Lara, pero cabe decir que se trata de su parecer personal; sin embargo, como este autor ha sido uno de los militares chilenos m\u00e1s estudiosos de las campa\u00f1as de nuestra emancipaci\u00f3n, se consider\u00f3 pertinente incluir su visi\u00f3n en este art\u00edculo.<\/p>\n<p>Pero, de todas formas, queda la incertidumbre sobre los m\u00f3viles tanto de Soler, como de San Mart\u00edn y del mismo O\u2019Higgins. Lo que s\u00ed queda claro es que entre el primero y el \u00faltimo de los reci\u00e9n mencionados hubo una manifiesta malquerencia que qued\u00f3 reflejada en la documentaci\u00f3n de esa \u00e9poca, y que se conserva hasta el d\u00eda de hoy; y que los mismos historiadores que escribieron con posterioridad se han encargado de recoger y consignar en sus respectivas obras.<\/p>\n<p>Esto no es raro en la historia del hombre. Tambi\u00e9n ha ocurrido en muchos otros episodios de la historia militar universal y, al igual que en este caso particular, frente a la falta de pruebas m\u00e1s aclaratorias s\u00f3lo queda la interpretaci\u00f3n de los historiadores, quienes, a la hora de emitir opiniones, recurren a su conocimiento del ser humano que han acumulado a lo largo de su vida como estudiosos e investigadores.<\/p>\n<p>Por<br \/>\nEduardo Arriagada Aljaro.<br \/>\nHistoriador PUC<br \/>\nMagister en Historia Militar y Pensamiento Estrat\u00e9gico<br \/>\nAcademia de Historia Militar.<\/p>\n<p>NOTAS AL PIE:<br \/>\n1. Diego Barros Arana, Historia General de Chile. Tomo X, p\u00e1gina 328; citado en Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 23.<br \/>\n2. Carta fechada el 14 de octubre de 1816; contenida en Diego Barros Arana, Historia General de Chile. Tomo X, Santiago, Rafael Jover (Editor), 1889, p\u00e1gina 529; citado en Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 24.<br \/>\n3. Benjam\u00edn Vicu\u00f1a Mackenna, El Ostracismo del General D. Bernardo O\u2019Higgins, Valpara\u00edso, Imprenta y Librer\u00eda del Mercurio de Santos Tornero, 1860, p\u00e1ginas 247 y 248; citado en Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 24.<br \/>\n4. Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 38.<br \/>\n5. Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 61.<br \/>\n6. Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1ginas 65 y 66.<br \/>\n7. Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 102.<br \/>\n8. Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 103.<br \/>\n9. Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1ginas 103 y 104.<br \/>\n10. Benjam\u00edn Vicu\u00f1a Mackenna, El Ostracismo del General D. Bernardo O\u2019Higgins, Valpara\u00edso, Imprenta y Librer\u00eda del Mercurio de Santos Tornero, 1860, p\u00e1gina 261; contenido en Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 136.<br \/>\n11. Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 138.<br \/>\n12. Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 138.<br \/>\n13. Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 139.<br \/>\n14. Diego Barros Arana, Historia General de Chile. Tomo XI, Santiago, Rafael Jover (Editor), 1890, p\u00e1gina 64; citado en Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 139.<br \/>\n15. Diego Barros Arana, Historia General de Chile. Tomo XI, Santiago, Rafael Jover (Editor), 1890, p\u00e1ginas 66 y 67; citado en Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1ginas 139 y 140.<br \/>\n16. Diego Barros Arana, Historia General de Chile. Tomo XI, Santiago, Rafael Jover (Editor), 1890, p\u00e1ginas 71; citado en Alberto Lara, La Batalla de Chacabuco. Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica. Estudio Cr\u00edtico Militar. Los \u00c1ngeles, Imprenta del Regimiento de Infanter\u00eda Lautaro N\u00ba 10, 1917, p\u00e1gina 140.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>12 febrero 1817 Cuando se conmemoran m\u00e1s de 200 a\u00f1os del suceso de<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4587,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[36],"class_list":["post-4257","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-efemerides","tag-febrero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4257"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4257\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6018,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4257\/revisions\/6018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4587"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}