{"id":156,"date":"1602-10-28T13:31:15","date_gmt":"1602-10-28T13:31:15","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-10-12T11:34:19","modified_gmt":"2018-10-12T11:34:19","slug":"defensa-del-fuerte-de-santa-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/defensa-del-fuerte-de-santa-fe\/","title":{"rendered":"DEFENSA DEL FUERTE DE SANTA FE"},"content":{"rendered":"<p>28 de octubre de 1602<\/p>\n<p>El a\u00f1o de 1602 fue nefasto para el reino, sobre todo en el sur del mismo. Los choques entre la poblaci\u00f3n ind\u00edgena y la espa\u00f1ola eran frecuentes y significaban para los hispanos especiales apremios. Las ciudades del sur que a\u00fan resist\u00edan el embate del enemigo, se ve\u00edan sitiadas, hambreadas y acosadas constantemente por los naturales, lo que no contribu\u00eda a su ya precaria y apremiante situaci\u00f3n. La guerra que se hab\u00eda interrumpido a ratos durante el invierno, retomaba su ritmo al iniciar la primavera para desesperaci\u00f3n de los espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Durante aqu\u00e9l a\u00f1o, el gobernador don Alonso de Ribera hab\u00eda estado insistiendo en su correspondencia al rey sobre los necesarios socorros y la necesidad de establecer un ej\u00e9rcito permanente y profesional en el reino. Mientras esperaba que sus ruegos fuesen tenidos en consideraci\u00f3n y que se le enviasen ayudas m\u00e1s suculentas que le permitiesen a enfrentar este enorme desaf\u00edo, recurri\u00f3 a derramas para el financiamiento de su ej\u00e9rcito y en octubre de 1602 pudo partir con una expedici\u00f3n al sur del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Por esos a\u00f1os, era el Fuerte de Santa Fe, ubicado en la margen derecha del B\u00edo\u2013b\u00edo justo enfrente de la confluencia con el r\u00edo Vergara, uno de los puntos m\u00e1s atacados y asediados durante aquella temporada. De los fuertes espa\u00f1oles era uno de los m\u00e1s s\u00f3lidos de la regi\u00f3n y contaba con una guarnici\u00f3n de alrededor de ciento sesenta soldados, todos al mando del capit\u00e1n don Alonso Gonz\u00e1lez de N\u00e1jera, destacado militar en cuyo curr\u00edculum podemos destacar una amplia experiencia en las guerras de Flandes, quien manten\u00eda la posici\u00f3n como mejor pod\u00eda, dadas las dificultades mencionadas. No solo deb\u00edan enfrentarse al acoso ind\u00edgena, que no les daba tregua ni para procurarse alimentos, sino que adem\u00e1s ese a\u00f1o las lluvias hab\u00edan hecho crecer tanto las aguas, que pese a que el fuerte se encontraba en tierras altas, corri\u00f3 peligro de ser arrasado por las mismas en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>No fue sino hasta la llegada de la primavera cuando enfrentaron un serio peligro. \u201cPelantaru, cacique de Pur\u00e9n, que desde tres a\u00f1os atr\u00e1s era el jefe principal de aquella grande insurrecci\u00f3n, y otro llamado Nabalbur\u00ed, que hab\u00eda adquirido fama entre los suyos, reunieron un ej\u00e9rcito de algunos millares de hombres, y prepararon un ataque formal contra la fortaleza.\u201d[1] Al buscar un modo de facilitar el ataque, se busc\u00f3 infiltrar el fuerte, para lo cu\u00e1l se envi\u00f3 a un ind\u00edgena que deb\u00eda fingir rendici\u00f3n y cuya misi\u00f3n, una vez al interior de la fortaleza, ser\u00eda provocar un incendio en los cuarteles. Esto se llev\u00f3 a cabo y se envi\u00f3 a un hombre de aspecto enfermo (para mayor credibilidad) a cumplir esta misi\u00f3n, quien fue descubierto gracias al ojo sagaz de Gonz\u00e1lez de N\u00e1jera, y obligado a confesar mediante tormentos el prop\u00f3sito de su presencia. De este modo los defensores del fuerte fueron advertidos del inminente asedio y pudieron tomar los resguardos correspondientes.<\/p>\n<p>Cuando las tropas de Pelantaru y Nabalbur\u00ed se dejaron caer sobre el Fuerte de Santa Fe, sus defensores estaban prevenidos. Dos horas antes del amanecer del 28 de octubre de 1602 cargaron contra las empalizadas del fuerte sin cuidado alguno por los fosos y estacas dispuestos para su defensa. Y si bien este ataque fue resuelto y a momentos heroico, los espa\u00f1oles al mando de Gonz\u00e1lez de N\u00e1jera estuvieron a la altura de las circunstancias y se mantuvieron firmes ante la adversidad. La lucha fue encarnizada por ambas partes, pero la resuelta defensa rindi\u00f3 frutos y al amanecer, se logr\u00f3 repeler el ataque ind\u00edgena, quienes hab\u00edan sufrido da\u00f1os considerables. Por este motivo desistieron en su af\u00e1n y fueron dispersados.<\/p>\n<p>Tras el combate, los espa\u00f1oles se dieron a la tarea de reparar el fuerte y si bien hab\u00edan resistido el embate ind\u00edgena, no lograron mejorar su ya precaria situaci\u00f3n. Siguieron pasando hambre y otras penurias que incluso llevaron a que algunos de sus hombres se fugaran del fuerte o desertasen al enemigo.<\/p>\n<p>De acuerdo a las notas que expone don Diego Barros Arana en su Historia, destaca que \u201cRibera da una noticia bastante cabal de estos hechos en una carta escrita al rey desde Rere con fecha 5 de febrero de 1603. Pero es mucho m\u00e1s prolijo el mismo capit\u00e1n Gonz\u00e1lez de N\u00e1jera, en dos pasajes del Desenga\u00f1o y Reparo de la guerra de Chile (\u2026) en que refiere cuanto se relaciona con la defensa del Fuerte Santa Fe.\u201d[2]<\/p>\n<p>Por<br \/>\nCarolina Herbstaedt M<br \/>\nHistoriadora UAI<br \/>\nAcademia de Historia Militar.<\/p>\n<p>NOTAS AL PIE:<\/p>\n<p>1. Barros Arana, Diego. \u201cHistoria General de Chile. Tomo III.\u201d Editorial Nascimiento. 2\u00aa Edici\u00f3n, Santiago 1931. p. 413<br \/>\n2. \u00cddem. p. 414<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>28 de octubre de 1602 El a\u00f1o de 1602 fue nefasto para el<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4467,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[42],"class_list":["post-156","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-efemerides","tag-octubre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=156"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6009,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156\/revisions\/6009"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4467"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}