{"id":147,"date":"1599-10-09T13:06:54","date_gmt":"1599-10-09T13:06:54","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-10-12T11:21:06","modified_gmt":"2018-10-12T11:21:06","slug":"asalto-y-destruccion-de-chillan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/asalto-y-destruccion-de-chillan\/","title":{"rendered":"ASALTO Y DESTRUCCI\u00d3N DE CHILL\u00c1N"},"content":{"rendered":"<p>9 de Octubre de 1599<\/p>\n<p>La reciente insurrecci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena de 1598, hab\u00eda mantenido a todas las gentes del reino de Chile en constante inquietud. Esto dio como resultado que gran parte del a\u00f1o que le sigui\u00f3, 1599, no fuese de los m\u00e1s tranquilos. Las posiciones espa\u00f1olas estaban reducidas a determinados puntos del territorio, tales como Angol, La Imperial y Villarrica, pero durante aqu\u00e9l tenso invierno no se sucedieron hechos de armas de proporciones que hicieran lamentar un desastre similar al levantamiento ocurrido el a\u00f1o anterior.<\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas se hab\u00edan mantenido en relativa paz tras la insurrecci\u00f3n de 1598. Su modo de vida y trato entre las distintas familias impidi\u00f3 que se cohesionaran de mejor manera para enfrentar a los invasores. Esta aparente calma fue aprovechada por los espa\u00f1oles para hacer correr\u00edas por el reino y aplicar toda clase de castigos y venganzas en contra de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, en represalia por los ataques sufridos y as\u00ed pacificarlos, de manera tal que no volvieran a levantarse contra ellos.<\/p>\n<p>Con los ind\u00edgenas siendo \u201cpacificados\u201d de esta manera, la poblaci\u00f3n de Chill\u00e1n pronto volvi\u00f3 a recuperar su ritmo de vida. La paz les hizo descuidados, los hombres regresaron a trabajar a sus estancias y desatendieron la disciplina y deberes militares, a tal punto de dejar inconcluso el fort\u00edn que hab\u00edan comenzado a construir. Dejaron de estar alertas al peligro, confiados en que no les atacar\u00edan de nuevo.<\/p>\n<p>Dos horas antes del amanecer del 9 de octubre, estando la ciudad dormida y con inicial sigilo, el cacique Quilac\u00e1n se dej\u00f3 caer sobre Chill\u00e1n al mando de dos mil hombres que hab\u00eda reunido en los bosques cercanos. Al entrar en la ciudad no tardaron en comenzar a dar gritos de guerra, chivateos, y encender fuego a los techos de paja, generando un gran temor en la poblaci\u00f3n, pues quienes hu\u00edan de las llamas eran perseguidos sin tregua. Los soldados se armaron como y con lo que pudieron echar mano, corr\u00edan en todas direcciones tratando de sortear los ataques y llegar hasta puntos en donde poder defender mejor la ciudad, lo cu\u00e1l era particularmente dif\u00edcil considerando que el ataque no ven\u00eda de una sola direcci\u00f3n, sino de varias a la vez. <i>\u201cMientras unos se recog\u00edan en el fuerte, otros se reconcentraban en la iglesia mayor, desde donde rompieron el fuego de arcabuz y lograron contener al enemigo, caus\u00e1ndole la muerte a alguno de sus guerreros.\u201d<\/i>[1]<\/p>\n<p>Al clarear el d\u00eda qued\u00f3 en evidencia la magnitud del ataque. Con la mayor parte de la ciudad estando presa del caos, los ind\u00edgenas saquearon cuanto pudieron antes de emprender la retirada, llev\u00e1ndose con ellos unos treinta prisioneros entre hombres, mujeres y ni\u00f1os, depredando adem\u00e1s los campos cercanos antes de refugiarse en los bosques cercanos, amparados por el fuerte temporal que se dej\u00f3 caer y que impidi\u00f3 toda persecuci\u00f3n posible.<\/p>\n<p>El general Francisco Jufr\u00e9 se encontraba por entonces en la ciudad de Chill\u00e1n a cargo de su defensa, e hizo lo que pudo tras tomarse el fuerte inconcluso, en donde resisti\u00f3 el ataque hasta la ma\u00f1ana, cuando, llegada la oportunidad, sali\u00f3 en persecuci\u00f3n de los atacantes, a quienes intent\u00f3 dar alcance a como diera lugar. <i>\u201cPocas horas m\u00e1s tarde recibi\u00f3 un refuerzo inesperado de veinte hombres que mandaba el capit\u00e1n Tom\u00e1s Olavarr\u00eda. Era \u00e9ste el primer contingente de tropas que enviaban los vecinos de Santiago a requisici\u00f3n del Gobernador.\u201d<\/i> [2] El mencionado contingente hab\u00eda estado acampando en las cercan\u00edas del r\u00edo \u00d1uble cuando oyeron los arcabuces resonando en la oscuridad de la noche, y al intuir el motivo de ello, r\u00e1pidamente se pusieron en camino para ir en defensa de Chill\u00e1n. No lograron llegar a tiempo para repeler el ataque, pero junto con el general Jufr\u00e9 organizaron una columna de unos cuarenta jinetes que diera caza a los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas estuvieron tras los que hu\u00edan, pero este dif\u00edcil esfuerzo dio poco fruto. El clima y las ventajas que les llevaban los ind\u00edgenas, que iban sobre buenos caballos y se mov\u00edan con m\u00e1s agilidad sobre el terreno, impidieron a Jufr\u00e9 darles alcance. Tuvo que regresar a Chill\u00e1n, tras haber matado a siete ind\u00edgenas rezagados y rescatado a una de las espa\u00f1olas cautivas.<\/p>\n<p>Debido a la poca previsi\u00f3n del general Francisco Jufr\u00e9 en prevenir este desastre, el gobernador don Francisco de Qui\u00f1ones le quit\u00f3 el mando de las armas de Chill\u00e1n, asign\u00e1ndoselo en su lugar al capit\u00e1n Miguel de Silva.<\/p>\n<p><b>Academia de Historia Militar<\/b><\/p>\n<p>NOTAS AL PIE:<br \/>\n[1] Barros Arana, Diego. \u201cHistoria General de Chile. Tomo III.\u201d Editorial Nascimiento, 2\u00aa Edici\u00f3n. Santiago 1931. p. 289<br \/>\n[2] \u00cddem. p.290<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>9 de Octubre de 1599 La reciente insurrecci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena de<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[42],"class_list":["post-147","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-efemerides","tag-octubre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=147"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6000,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147\/revisions\/6000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}