{"id":10580,"date":"2026-09-14T08:00:00","date_gmt":"2026-09-14T08:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/?p=10580"},"modified":"2026-09-14T14:01:14","modified_gmt":"2026-09-14T14:01:14","slug":"el-ejercito-en-el-cambio-de-siglo-y-el-centenario-de-la-republica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/el-ejercito-en-el-cambio-de-siglo-y-el-centenario-de-la-republica\/","title":{"rendered":"EL EJ\u00c9RCITO EN EL CAMBIO DE SIGLO Y EL CENTENARIO DE LA REP\u00daBLICA"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con ocasi\u00f3n de conmemorarse un nuevo D\u00eda de las Glorias del Ej\u00e9rcito, les compartimos un extracto del tomo tercero de la obra \u00abHistoria del Ej\u00e9rcito de Chile\u00bb, que ilustra acerca de las relaciones de la instituci\u00f3n con los diversos sectores de la sociedad chilena durante la primera d\u00e9cada del siglo XX y tambi\u00e9n con el mundo pol\u00edtico de la \u00e9poca<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Chile de comienzos del siglo XX era un pa\u00eds muy particular: podr\u00eda decirse que se trataba de una moneda con dos caras. Por una parte, era una naci\u00f3n que hab\u00eda salido vencedora en las principales campa\u00f1as militares del siglo XIX, con las que se expandi\u00f3 territorialmente hacia el norte, logrando con ello ejercer soberan\u00eda sobre los extensos territorios y la riqueza salitrera de las nuevas provincias de Tarapac\u00e1 y Antofagasta, lo que permiti\u00f3 que las rentas que produjo el salitre costearan la infraestructura que se fue dando al pa\u00eds despu\u00e9s de 1885 (obras p\u00fablicas en general, puentes, caminos, escuelas, hospitales, buques de guerra, cuarteles militares, etc.). As\u00ed, Chile logr\u00f3 posicionarse como la potencia dominante del Pac\u00edfico sur y en tal condici\u00f3n era considerado en todo el mundo. Al respecto, Soledad Reyes del Villar se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDesde la Guerra del Pac\u00edfico (1879-1883) la fortuna salitrera provey\u00f3 a la \u00e9lite de una fuente de riqueza hasta entonces desconocida. La explotaci\u00f3n de este recurso contribuy\u00f3 adem\u00e1s a dejar al pa\u00eds en una nueva posici\u00f3n, no s\u00f3lo en t\u00e9rminos de riqueza econ\u00f3mica, sino que tambi\u00e9n naval y militar, convirti\u00e9ndose en la primera potencia del Pac\u00edfico sur. Cabe tener en cuenta al respecto que en la \u00e9poca la posici\u00f3n geopol\u00edtica del pa\u00eds implicaba una significaci\u00f3n mucho mayor que la actual, debido a que a\u00fan no se abr\u00eda el canal de Panam\u00e1. Por ello, los chilenos eran llamados los prusianos de Am\u00e9rica del Sur. De esta manera, el pa\u00eds se impon\u00eda ante los dem\u00e1s y se respiraba un optimismo general. Mal que mal, hab\u00eda enfrentado un desaf\u00edo b\u00e9lico con Bolivia y Per\u00fa y hab\u00eda salido vencedor, aumentando el territorio nacional y adquiriendo la consiguiente riqueza salitrera\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el pa\u00eds ten\u00eda una segunda cara que mostraba un claro proceso de decadencia interna. Parad\u00f3jicamente \u2014para algunos autores\u2014, el factor clave que caus\u00f3 la decadencia fue la misma riqueza salitrera, la cual corrompi\u00f3 a la \u00e9lite social y pol\u00edtica del pa\u00eds, haciendo que condujera el Estado chileno con negligencia. Otros autores ahondan en los or\u00edgenes morales de la situaci\u00f3n nacional, aunque poniendo otros \u00e9nfasis, tales como la p\u00e9rdida del sentido de la nacionalidad, y el estado de miseria material y moral en que viv\u00edan los sectores sociales populares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta manera, hacia el centenario de la Rep\u00fablica, se observa un pa\u00eds con numerosos problemas, en el que gobernaba una \u00e9lite cuya gesti\u00f3n en la conducci\u00f3n pol\u00edtica ha sido muy discutida por los historiadores. Mientras unos hablan de un grupo social dado a la ostentaci\u00f3n, al ocio y a la indiferencia hacia el resto de la sociedad, otros sostienen que la gesti\u00f3n pol\u00edtica del per\u00edodo parlamentario no fue deficiente, tomando en cuenta, por ejemplo, que las numerosas y beneficiosas obras p\u00fablicas edificadas en dicho per\u00edodo lo fueron gracias a la labor de los gobernantes de entonces. Este grupo se hab\u00eda formado a partir de la fusi\u00f3n de la aristocracia terrateniente que ven\u00eda de la \u00e9poca colonial, con los nuevos elementos burgueses que se enriquecieron durante el siglo XIX, principalmente en las actividades minera, bancaria y comercial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n exist\u00eda un emergente sector social medio, muy heterog\u00e9neo, que todav\u00eda no contaba con una conciencia de clase, que viv\u00eda en medio de estrecheces econ\u00f3micas y que aspiraba a llevar una vida como la que ostentaba el estrato social alto. Este grupo se habr\u00eda originado principalmente como producto de la educaci\u00f3n p\u00fablica que fue implementando el Estado chileno decimon\u00f3nico; y, en cierta forma, fue tambi\u00e9n un legado de la riqueza salitrera, la que permiti\u00f3 ampliar el aparato p\u00fablico en el cual trabajaban muchas de estas personas. Los sectores sociales medios trataban de diferenciarse del bajo pueblo, pero no lograron asimilarse a la aristocracia de la \u00e9poca, por la cual fueron sintiendo un creciente resentimiento. Muchos de sus elementos abrazaron idearios anarquistas y socialistas; de hecho, la mayor\u00eda de los escritores y ensayistas que criticaron la situaci\u00f3n del pa\u00eds hacia 1910, proven\u00edan de este estrato social. Al respecto, Soledad Reyes en la obra antes citada, agrega:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEntre estos polos tan diferenciados en sus condiciones socioecon\u00f3micas y en su participaci\u00f3n en la vida del pa\u00eds, se encontraba el sector medio, que presentaba una fisonom\u00eda dif\u00edcil de caracterizar en el per\u00edodo que analizamos. Este grupo era el m\u00e1s heterog\u00e9neo de todos, compuesto por militares, bur\u00f3cratas, empleados p\u00fablicos y privados, peque\u00f1os comerciantes y empresarios, t\u00e9cnicos, profesionales, artistas, profesores, intelectuales, etc. Algunos eran m\u00e1s cercanos al pueblo, mientras otros se mov\u00edan en el l\u00edmite del mundo aristocr\u00e1tico; unos eran provincianos mientras otros prefer\u00edan ser capitalinos; unos esperaban servir a los miembros de la alta sociedad, mientras otros la despreciaban f\u00e9rreamente. En fin, ya fueran unos u otros, en general eran personas que hab\u00edan crecido en el trabajo, en los talleres y negocios familiares, en los liceos y escuelas, en las universidades, en las oficinas, en el Ej\u00e9rcito y en los barrios m\u00e1s apartados del centro de las ciudades\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, estaban los sectores populares que viv\u00edan muy pobremente. Aqu\u00ed se considera a los trabajadores de la miner\u00eda \u2014sobre todo los del salitre\u2014, a los obreros industriales y los sectores marginales de las ciudades; y la poblaci\u00f3n de inquilinos, peones y campesinos del campo. Durante estos a\u00f1os no se hab\u00eda implementado una legislaci\u00f3n social de parte del Estado chileno, y las dif\u00edciles condiciones de trabajo y de vida de la gente del bajo pueblo se tradujeron en huelgas y estallidos sociales, que fueron reprimidos duramente por las autoridades pol\u00edticas. Un \u00edcono de estos a\u00f1os que representaba la vida cotidiana del pueblo chileno, era el conventillo, el cual conformaba rancher\u00edos que rodeaban las ciudades, y en los cuales las personas viv\u00edan hacinadas en habitaciones precarias y expuestas a todo tipo de degradaciones humanas. Este proceso de decadencia interna ser\u00eda el que, finalmente, explotar\u00eda en la d\u00e9cada de 1920.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un panorama general de lo que era la sociedad chilena del cambio de siglo la entrega Gonzalo Vial Correa \u2014en los Tomos I y II, que conforman el Volumen I \u201cLa Sociedad Chilena en el Cambio de Siglo\u201d, de la Historia de Chile 1891-1973\u2014, quien visualiza una secuencia en cadena que termin\u00f3 deteriorando severamente dicha sociedad. Esa secuencia parti\u00f3 con la migraci\u00f3n de los hacendados y sus familias a los centros urbanos \u2014para llevar una vida citadina\u2014, y el consecuente abandono en que qued\u00f3 la poblaci\u00f3n campesina, la que tambi\u00e9n comenz\u00f3 a migrar hacia las ciudades y los centros mineros en b\u00fasqueda de mejores horizontes de vida. Esta emigraci\u00f3n habr\u00eda sido m\u00e1s nociva que beneficiosa, \u201cya que trajo consigo la degradaci\u00f3n material y moral de una buena parte de la poblaci\u00f3n chilena. De esa forma se cre\u00f3 un problema social de fondo \u2014respecto al cual hubo poca, o nula voluntad de soluci\u00f3n de parte de las autoridades de la \u00e9poca\u2014, que los nuevos fen\u00f3menos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales propios del siglo XX no lograron resolver\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue en medio de este panorama social, en el que el Ej\u00e9rcito desarrollaba su proceso de profesionalizaci\u00f3n y reorganizaci\u00f3n, impulsado por las reformas que se ven\u00edan implementando desde 1892 y a las que ya se ha hecho referencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Ej\u00e9rcito inclu\u00eda en sus filas tanto a personas que hab\u00edan servido en \u00e9l desde hac\u00eda muchos a\u00f1os, como otras reci\u00e9n llegadas, que se hab\u00edan integrado al t\u00e9rmino de la guerra civil y que, por lo tanto, no hab\u00edan sido parte de su pasado de glorias en los campos de batalla, ni tampoco eran actores relevantes del presente de los estudios militares, ya que no se hab\u00edan formado en la Escuela Militar, ni menos hab\u00edan cursado en la Academia de Guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este orden de ideas, el general Roberto Arancibia Clavel hace un contrapunto entre la situaci\u00f3n nacional y la del Ej\u00e9rcito, se\u00f1alando que este \u00faltimo, en contraste con el panorama social del pa\u00eds, desde el punto de vista de su desarrollo profesional se encontraba en una situaci\u00f3n expectante:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLos comienzos del siglo XX fueron muy auspiciosos, ya que se crearon las escuelas de armas, a las cuales fueron destinados especialmente los oficiales que regresaban del extranjero, donde ten\u00edan las mejores posibilidades de aplicar lo que hab\u00edan aprendido. As\u00ed, adem\u00e1s de la Escuela de Infanter\u00eda que funcionaba como Escuela de Clases desde 1887, se crearon sucesivamente la Escuela de Aplicaci\u00f3n de Ingenieros, la Escuela de Caballer\u00eda y la Escuela de Artiller\u00eda. En 1897, mientras el general K\u00f6rner en su calidad de Jefe del Estado Mayor General y Comandante General de Armas de Santiago, ten\u00eda el mando efectivo y absoluto del ej\u00e9rcito y toda la confianza del gobierno, la Escuela Militar adoptaba el alem\u00e1n como idioma obligatorio y la Escuela de Clases se hab\u00eda convertido en un establecimiento modelo. A su vez, empez\u00f3 a despertarse una preocupaci\u00f3n por los adelantos tecnol\u00f3gicos, a trav\u00e9s de los oficiales alemanes que se denominaban t\u00e9cnicos. Ya en 1898 funcionaba una secci\u00f3n cartogr\u00e1fica en el Estado Mayor, que ser\u00eda el origen del futuro Instituto Geogr\u00e1fico Militar. Asimismo, se fundaba la Academia T\u00e9cnica Militar, precursora de la Academia Polit\u00e9cnica Militar, para la preparaci\u00f3n de ingenieros militares polit\u00e9cnicos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En fin, como se ha visto, eran momentos de progreso y desarrollo institucional, como quiz\u00e1s nunca se hab\u00eda visto en el pasado. Sin embargo, a\u00fan persist\u00edan varios problemas estructurales en la instituci\u00f3n, tales como la escasez de tropa (que contrastaba con un mando muy abultado), el exceso de poder que el Ministerio de Guerra ten\u00eda sobre el Ej\u00e9rcito \u2014en desmedro de las atribuciones propias del jefe del Estado Mayor General\u2014, y la falta de autonom\u00eda de las divisiones militares, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a las relaciones del Ej\u00e9rcito con la sociedad, estas variaban seg\u00fan fuera el estrato social en cuesti\u00f3n. Durante la segunda mitad del siglo XIX \u2014seg\u00fan se\u00f1ala Sergio Vergara Quiroz en su obra \u201cHistoria Social del Ej\u00e9rcito de Chile\u201d\u2014, los oficiales eran un grupo b\u00e1sicamente formado en el \u00e1mbito de la Frontera araucana \u201cque proven\u00eda de familias decentes, a\u00fan distinguidas y nobles, pero con un ingreso econ\u00f3mico mediano, en realidad modesto\u2026 Los hemos calificado en el rango superior regional, en ning\u00fan caso aristocracia, menos a\u00fan oligarqu\u00eda\u201d. A comienzos del siglo XX, se observa que la mayor parte de la oficialidad proven\u00eda de los sectores sociales medios, aunque los jefes militares cotidianamente se relacionaban con la aristocracia. Los j\u00f3venes arist\u00f3cratas no se sent\u00edan atra\u00eddos por una carrera militar que para ellos ten\u00eda un sueldo precario, que conllevaba una vida de rigurosa disciplina, y que contrastaba notablemente con su estilo de vida relajado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo referido a la relaci\u00f3n de los militares con los sectores medios, la bibliograf\u00eda acerca de este per\u00edodo de la historia chilena es contradictoria. Seg\u00fan se\u00f1ala Gonzalo Vial, los autores sostienen que los sectores sociales medios ve\u00edan al Ej\u00e9rcito como instrumento de la aristocracia para mantenerse en el poder y para gobernar seg\u00fan sus propios designios; por otra parte, las ideas anarquistas y socialistas eran antimilitares, antibelicistas e internacionalistas, y se alejaban de la idea de patria, muy valorada por los uniformados. Por otro lado, los intelectuales del sector medio eran particularmente duros con el Ej\u00e9rcito y la Marina, por el papel desempe\u00f1ado en los conflictos sociales de fines del siglo XIX y de comienzos del siguiente. Sin embargo, como ya se afirm\u00f3, la mayor parte de la oficialidad proven\u00eda del estrato social medio y, con el tiempo, se fue convirtiendo en un grupo aut\u00f3nomo, ya que las personas que fueron siguiendo la carrera de las armas eran mayoritariamente hijos y nietos de militares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, en cuanto a los sectores populares, estos ve\u00edan con simpat\u00eda al mundo militar, el cual pod\u00eda ser una fuente de ascenso social. A las personas humildes les gustaba presenciar los desfiles castrenses, admirar a los militares con sus uniformes, y escuchar las retretas en las plazas de las ciudades del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relaci\u00f3n del mundo militar de comienzos del siglo XX con el resto de la sociedad chilena, puede resumirse en el siguiente fragmento:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cComo se ha dicho, la prusianizaci\u00f3n supuso que los sectores medios, generalmente provenientes de provincias, constituyeran la enorme mayor\u00eda de la oficialidad. Los suboficiales y la tropa, en cambio, proven\u00edan de los sectores m\u00e1s modestos de la poblaci\u00f3n. Pero a todos ellos, el contacto con el modo de vida militar les hizo ascender socialmente. As\u00ed las cosas, era imposible que se sintieran \u00edntimamente solidarios con la oligarqu\u00eda que detentaba el poder. El personal, por extracci\u00f3n social y por su contacto con los grupos m\u00e1s pobres del pa\u00eds, acentuado por el servicio militar obligatorio, tuvo una impresi\u00f3n v\u00edvida de la dif\u00edcil realidad en que se desenvolv\u00eda la gran mayor\u00eda de los habitantes del pa\u00eds\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las relaciones del mundo militar de la \u00e9poca con el poder pol\u00edtico guardaron ciertas particularidades, con antecedentes desde antes del a\u00f1o 1891 cuando uniformados ocuparon cargos pol\u00edticos en el gobierno de Jos\u00e9 Manuel Balmaceda y deliberaron p\u00fablicamente en materias pol\u00edticas. Una vez finalizada la guerra civil de dicho a\u00f1o, el Ej\u00e9rcito se concentr\u00f3 en sus labores profesionales. Sin embargo, ello no impidi\u00f3 que la influencia de la pol\u00edtica llegara hasta los cuarteles. El influjo de la clase pol\u00edtica era evidente en el Ej\u00e9rcito. Se expresaba, por ejemplo, en los padrinazgos pol\u00edticos que deb\u00eda tener un militar para poder ascender, en un contexto en el cual se ponderaban la antig\u00fcedad y el m\u00e9rito, pero donde, al fin y al cabo, la decisi\u00f3n final era inspirada por influencias pol\u00edticas que generaban un pernicioso clientelismo. El problema de los ascensos fue haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s dram\u00e1tico y muchos militares envejecieron en los grados de oficiales subalternos, viendo muy lejana la posibilidad de llegar a ser oficiales superiores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El a\u00f1o 1906 se promulg\u00f3 una ley de reforma org\u00e1nica del Ej\u00e9rcito, en la cual se plasmaron algunas de las orientaciones impulsadas por Emilio K\u00f6rner, pero radicalizadas, puesto que aquella legislaci\u00f3n reflejaba m\u00e1s bien el sentir profesional de los disc\u00edpulos de K\u00f6rner, muy imbu\u00eddos del modelo militar alem\u00e1n, m\u00e1s que de \u00e9l mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo que a ascensos se refiere, las nuevas disposiciones provocaron cierta inquietud entre los oficiales, que vislumbraron que la pol\u00edtica tendr\u00eda una creciente incidencia en sus asuntos internos. Por ejemplo, los ascensos a los grados superiores ser\u00edan por m\u00e9ritos calificados por el escal\u00f3n pol\u00edtico, lo cual era un terreno f\u00e9rtil para incitar a la acci\u00f3n tanto de los militares hacia los pol\u00edticos, como de \u00e9stos hacia los militares, con el fin de conseguir prebendas y favores en desmedro de los sanos principios que deben regir estos procedimientos de administraci\u00f3n de personal, creando el peligroso precedente respecto a que los oficiales que no interven\u00edan en pol\u00edtica, se ve\u00edan sistem\u00e1ticamente postergados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, el Ej\u00e9rcito ten\u00eda numerosos problemas internos de infraestructura que no pod\u00eda solucionar debido a la escasez de presupuesto, lo cual influy\u00f3 en el deficiente cumplimiento del servicio diario. La sensaci\u00f3n interna en el Ej\u00e9rcito era que el r\u00e9gimen pol\u00edtico de la \u00e9poca no pod\u00eda \u2014o bien, no ten\u00eda la voluntad de\u2014 resolver los problemas que lo aquejaban. Algunos de esos problemas se pueden apreciar de la siguiente manera, seg\u00fan se\u00f1ala Gonzalo Vial:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLos fondos inadecuados llevaron al desaliento al Ej\u00e9rcito. No se renovaban ni modernizaban los equipos, ni el material de trabajo: no hab\u00eda elementos para la instrucci\u00f3n; el vestuario y el calzado no eran proporcionados con oportunidad; se atrasaban los sueldos; el rancho era malo; los regimientos no pagaban sus cuentas; los cuarteles ocupaban edificios viejos, demasiado peque\u00f1os, con deterioros irreparables por la escasez de dinero\u2026 Las unidades sol\u00edan pedir pr\u00e9stamos bancarios para paliar el atraso con que se les remesaban a\u00fan los recursos presupuestados. Especial irritaci\u00f3n causaba a los oficiales que estas penurias repercutiesen sobre los reclutas, desprestigiando la conscripci\u00f3n obligatoria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior se vio agravado por el papel que les toc\u00f3 desempe\u00f1ar a los uniformados en el seno de la sociedad chilena, muy ajeno a las labores profesionales para las cuales se hab\u00edan preparado con tanto empe\u00f1o:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cComo se ha se\u00f1alado reiteradamente, el objetivo que orientaba el proceso de prusianizaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito era dar forma a un instrumento coercitivo moderno, capaz de aplicar los principios de la guerra cient\u00edfica en las campa\u00f1as que la tensa situaci\u00f3n vecinal prefiguraba. En otras palabras, su rol esencial consist\u00eda en aportar el soporte de fuerza que la pol\u00edtica internacional del Estado exige para ser eficaz. Pero la soluci\u00f3n diplom\u00e1tica de los conflictos latentes y el deterioro de las relaciones de convivencia al interior del pa\u00eds fueron modificando el centro de gravedad de sus preocupaciones. Con intensidad creciente, la conservaci\u00f3n del orden p\u00fablico, muchas veces alterado por manifestaciones violentas de la cuesti\u00f3n social, implic\u00f3 a los militares en una actividad que les desagradaba. De hecho, cuando la situaci\u00f3n se desbordaba, el gobierno recurr\u00eda a ellos para que pusieran t\u00e9rmino a las huelgas y controlaran las protestas obreras\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Progresivamente, la deliberaci\u00f3n pol\u00edtica se fue introduciendo en los cuarteles. Esto, en buena parte, se debi\u00f3 a la labor de ciertos actores que golpearon las puertas de los regimientos con el objeto de involucrar a los militares en el debate pol\u00edtico, y de utilizarlos como instrumentos para sus propios designios. Todo esto se desarrollar\u00e1 con m\u00e1s detalle en los pr\u00f3ximos cap\u00edtulos de este tomo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">FUENTE: <em>Historia del Ej\u00e9rcito de Chile. Tomo III. De la profesionalizaci\u00f3n a la Guerra Fr\u00eda<\/em>, Santiago, Academia de Historia Militar, 2023, p\u00e1ginas 155-163.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con ocasi\u00f3n de conmemorarse un nuevo D\u00eda de las Glorias del Ej\u00e9rcito, les<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10582,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-10580","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fragmentos-de-historia-militar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10580","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10580"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10580\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10583,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10580\/revisions\/10583"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10582"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiahistoriamilitar.cl\/academia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}